La Asociación Nicaragüense de Afectados por Insuficiencia Renal Crónica (ANAIRC), conjuntamente con algunas personas vinculadas con esta organización, viene desarrollando desde hace algún tiempo una campaña en contra de Nicaragua Sugar Estates Limited (NSEL), con la finalidad de presionarla para que compense monetariamente a un grupo de supuestos ex trabajadores que argumentan haber contraído la enfermedad de Insuficiencia Renal Crónica (IRC) debido a su paso laboral por la empresa. Han hecho extensiva esta campaña al Grupo Pellas, al que pertenece NSEL, y han promovido un boicot al Ron Flor de Caña, que es fabricado por Compañía Licorera de Nicaragua, que también pertenece a este grupo.
Involucrando a Flor de Caña, los demandantes pretenden tener un importante instrumento de presión con la expectativa de que, por temor a que se afecte el prestigio de la marca, el Grupo Pellas y NSEL van a ceder y a satisfacer sus demandas injustificadas de indemnización.
La Insuficiencia Renal Crónica es una enfermedad multicausal que se presenta en todo el mundo. Entre sus causas se encuentran principalmente la diabetes y la hipertensión arterial.
No existe ningún estudio científico que establezca una relación de causalidad entre el trabajo en los ingenios azucareros y la IRC, como lo demuestra el hecho de que países como Guatemala, Cuba o Brasil, donde la cañicultura es una de las principales actividades, no conocen en sus zonas azucareras epidemias de IRC y en cambio Japón, que no tiene cultivo de caña, reporta el mayor índice de afectación mundial.
En el Ingenio San Antonio (ISA), propiedad de Nicaragua Sugar, se emplean las mismas prácticas agrícolas que se utilizan a nivel mundial, y más bien el sello distintivo de esta central azucarera es su sistema de producción ecoamigable, ya que la protección medioambiental es un aspecto esencial de las políticas de Responsabilidad Social de la empresa.